LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ENEUTSEAK (HILO)



Esta podría ser la historia de una niña inuit nacida en Madrid en 1900 pero, a pesar de lo insólito de este hecho, aun más insólita es la vida de esta otra niña que presenció su nacimiento y que podría haber dado a conocer el nombre de esa niña madrileña por todo el mundo.



Porque esta podría ser una crónica más de aquella rara exposición que tuvo lugar en el Retiro, en la que una treintena de inuit fueron exhibidos durante casi dos meses. Pero esta no es una historia más. Esta es la asombrosa historia de tres vidas unidas por un mismo nombre...



Y podría comenzar en Chicago, en enero de 1893, que es cuando desembarca allí un grupo inuit proveniente de la Península del Labrador, situada al norte de Canadá, junto a Terranova. Desembarcan en una ciudad que estaba casi lista para inaugurar la Exposición Mundial Colombina.



No muy lejos de allí, un tal H.H. Holmes había abierto recientemente un hotel que resultó ser un macabro edificio pensado para acabar con la vida de sus huéspedes. Un auténtico castillo de los horrores. Holmes será el primer asesino en serie de los EEUU. Pero no nos desviemos...



El nombre de la feria se debía a que el tema principal era la conmemoración del cuarto aniversario de la llegada de Colón a América. Como curiosidad: a pesar de haber ganado un concurso, este proyecto de Alberto de Palacio, pensado para la exposición, nunca se llegó a construir.



En esa época, era habitual que en eventos de este tipo se incluyera algún recinto con un pretendido interés antropológico, algo que visto desde el prisma actual nos resulta un espectáculo grotesco e inhumano. Atracciones de feria que hoy podrían ser denominadas “zoos humanos”.



En Chicago se pudo ver esta “aldea esquimal”. Cabe señalar que el término “esquimal”, de origen colonial, podría provenir de “comedores de carne cruda”, por lo que puede considerarse inapropiado. El término “inuit”, en cambio, cuyo singular es “inuk” (persona), significa "gente".



En aquella aldea habían recalado Abile y Helena con su hija Esther, que con solo 15 años estaba a punto de dar a luz. Y allí, en esa aldea artificial, nacería la niña. Sería conocida como “la niña de la Feria Mundial” pero fue bautizada con el nombre Nancy Helena Columbia Parker.



“Nancy”, posiblemente, por su abuela paterna y “Helena”, por la materna; “Columbia”, por Cristóbal Colón, protagonista de la exposición; y Parker, por la millonaria Bertha Parker, que sería su madrina. Pero entre todos esos nombres faltaba el nombre más importante: Eneutseak.



Su madre, Esther, la tuvo antes de cumplir los 16 años. Entonces se la conocía como “Ester” pero pronto añadiría “Eneutseak” a su nombre. Aquella elección no fue algo casual, ya que la palabra “Eneutseak” (o Enutsiak) podría ser traducida como “buena persona” o “siempre alegre”.



Antiguamente, algunos inuit al nacer no recibían un solo nombre, sino varios. Los nombres tenían, además, algo de invocación y pretendían representar cualidades que el niño o la niña poseería. Pero no eran definitivos, en caso de que no se correspondieran, podían ser cambiados.



Los nombres tampoco tenían género, podían denominar a niños o niñas indistintamente, y eran tan personales que no requerían de apellidos. Mediante estas costumbres se creaban fuertes vínculos. Dos personas con el mismo nombre eran consideradas, básicamente, la misma persona.




Era frecuente, además, que los recién nacidos recibieran el nombre de algún familiar, en ocasiones fallecido. Así, se daban situaciones realmente desconcertantes, ya que un niño, al recibir el mismo nombre que su pariente, podía ser llamado "abuelo" por el resto de la familia.



A partir de 1893, en la comunidad morava de Labrador, de donde venían estos inuit, se empieza a extender el uso de nombres cristianizados en detrimento de los nombres tradicionales y se empiezan a generalizar los apellidos. El uso aleatorio de unos y otros generó más confusión.



Cuando Esther decide llamarse “Esther Eneutseak” estaría, a través de su nombre, intentando forjarse un destino. Esa suerte de talismán pasaría a su hija en forma de apellido, ya que Nancy abandonó pronto el apellido Palmer para pasar a ser Columbia Eneutseak (o Nancy Eneutseak).



"La niña de la Feria Mundial" parecía que había nacido para posar ante la cámara. Cerca de la “aldea esquimal" donde nació se instaló el show de Buffallo Bill, por lo que mucha gente pudo verla y fue fotografiada en repetidas ocasiones. Había nacido una estrella: Nancy Columbia.



Además de esos nombres de bautismo, traídos por los colonos, los inuit tenían otros nombres, impronunciables e imposibles de deletrear para los foráneos. La abuela, Helena, que le dio uno de sus nombres a su nieta, era conocida como Mary Dookshoode Annanuck, o simplemente Ananuk.



El abuelo (cuyo nombre, Abile, era una adaptación del bíblico Abel, lo que representaba una prueba de que había sido bautizado), también era conocido con otros nombres, algo más complicados como Yoo-ka-lucke o Ganggegatsut Moutouy. Solían presentarlo como el jefe de la tribu.



Durante la feria, los inuit eran obligados a llevar pieles a pesar de las altas temperaturas. Cuando a alguno se le ocurrió llevar vaqueros, tras las quejas de los visitantes, fueron encerrados en la aldea. Las protestas para exigir su liberación fueron encabezadas por Abile.



Al dejar Chicago, Abile y Helena, junto con su hija Esther y su nieta Nancy, recorrerán América de exposición en exposición y formarán parte del elenco de PT Barnum. En 1896, los abuelos vuelven con su nieta a Labrador, a la antigua comunidad morava de donde eran originarios


La madre de Nancy, Esther, se casaría y se quedaría en EEUU. Tras tres años viviendo según las costumbres inuit, el futuro de la niña se podría haber estancado en ese preciso instante, pero su destino sería muy diferente; ella estaba destinada a protagonizar una vida de película.



Cuando Esther vuelve a Labrador, lo hace acompañada del promotor Ralph Taber. Vienen con la intención de reclutar inuit para un tour europeo. Las condiciones eran buenas (sospechosamente buenas y difíciles de cumplir), por lo que muchos aceptaron y se unieron a la expedición.


La primera parada fue Londres, una feria celebrada en el Olympia. Fueron incluidos, incomprensiblemente, en la zona del "África salvaje". Allí, Nancy cumplirá 7 años. En estas primeras ferias se presentará con el nombre de "Nancilinek" y su madre se presentará como "Enutsiak".




El 10/03/1900 llega a Madrid la entonces llamada "tribu esquimal", compuesta por 7 familias. Estuvieron en los jardines del Retiro desde el 10 de Marzo al 28 de Abril. El público podía acceder al recinto en horario de 10 de la mañana a 10 de la noche por el precio de 1 peseta.



En las crónicas publicadas se hacía referencia a lo que se podía ver en aquella aldea, en la que los inuit curtían pieles, tallaban objetos de marfil (algunos aún se conservan en el Museo Antropológico), ejercitaban a los perros que tiraban de los trineos o se paseaban en kayak.



Se conservan varias fotografías de aquellos días y puede que existan algunas más perdidas en colecciones privadas. Esta fotografía del Conde de Polentinos, que se atesora en la fototeca del IPCE, lleva por título: "Esquimales VII". El resto de la serie no parece estar disponible.



Hay fotos, como esta de la colección de Juan Naranjo, que resultan desconcertantes y difíciles de ubicar. Hay que aclarar que la exposición se celebró en los desaparecidos Jardines del Buen Retiro, por donde hoy estaría el Palacio de las Comunicaciones, no en el parque actual.





En ese estanque se celebraron multitudinarias regatas de kayak. Los premios eran tabaco, en el caso de los hombres y dulces en el de las mujeres. El gran premio final consistía en un pastel de foie gras. Debido a la gran afluencia de gente, 4 días después se repitió el evento.




En los periódicos se anunciaba, como un espectáculo más, la hora a la que los entonces llamados esquimales iban a degustar pescado crudo y también la hora a la que iban a alimentar a sus perros. Perros como el de la foto, al que denominaron "verdadero lobo ártico domesticado".



Según se lee en los diarios de entonces, uno de los acontecimientos que más atención suscitaba (además de verles comer pescado crudo) era cuando se disputaban las monedas que los asistentes dejaban en el suelo valiéndose de su látigo, disciplina que dominaban con gran destreza.



Los reporteros de entonces solían remarcar el carácter afable de los "habitantes del Polo Ártico". También se criticó en la prensa de la época que las instalaciones eran "muy deficientes" y que los trajes que lucían "aunque adecuados para estas latitudes" no eran "muy propios".





La aldea abarcaba buena parte de los desaparecidos Jardines de Recreo del Retiro. En aquel poblado (en el que llegó a celebrarse hasta una boda entre dos jóvenes inuit), se podían ver diferentes tipos de vivienda: iglús, casas hechas con piel de foca, con huesos de ballena...





En la llamada "casa de huesos de ballena" nacería una niña: la primera inuk madrileña. La madre se llamaba Aulanuike, o "la que trabaja despacio", y a la niña la llamaron Enutsiak (o Inuksiak), casi con toda certeza inspirados por Esther, que ya se hacía llamar Esther Enutsiak.




Solo otra niña conseguía robarle protagonismo a la recién nacida. Era la nieta de Abile, el jefe de la tribu. Aquella niña, que entonces se hacía llamar Nancilinek, llamaba la atención por sus rasgos. En algún diario se comentó que casi parecía española. Manchega, concretamente.



La niña aparecía en varias imágenes y parecía más cómoda que los otros inuit posando para los fotógrafos. Al fin y al cabo, había nacido rodeada de cámaras, entre fogonazos de magnesio. En una exposición, como aquella niña madrileña, pero ella había nacido en la Feria Mundial.


La foto más destacable es aquella en la que se la ve apoyada en un árbol. Ya entonces apuntaba maneras, pero todavía no se la ve tan cómoda posando, ni sonríe a la cámara, como si aún no supiera que iba a hacer historia y que se iba a convertir en la inuk más famosa de su tiempo.



Cuando la expedición partió rumbo a la Exposición Universal de París, Nancy tiene que quedarse con sus abuelos, ya que al abandonar Madrid, Esther volvería a América con su marido. Es probable que Eneutseak (a partir de entonces fragmentada en tres) no volviera a recomponerse.




Nancy abandonará el apellido Palmer para convertirse en Nancy Eneutseak (o Columbia Eneutseak), como su madre, como aquella niña madrileña, fundiéndose así con ellas, según la creencia inuit, en un solo nombre, en una sola persona.



De Madrid a Barcelona y de allí a París. En Nápoles embarcan en el barco “El príncipe troyano”, rumbo a Nueva York, para asistir a la Exposición Panamericana de Búfalo de 1901, cuyo recuerdo fue ensombrecido por el asesinato del presidente de los Estados Unidos, William McKinley.




Para esa expedición se habían unido otros dos habitantes de Labrador que durante un tiempo formarían parte de la troupe que acompañaría a Nancy Columbia por todo el mundo: Simon Aputik y Zacharias Zad. Es probable que ambos estuvieran emparentados con Esther.


La Feria Mundial de Chicago de 1893 había sido el campo de batalla donde se enfrentaron dos posiciones: una, la de Tesla, que defendía la corriente alterna y otra, la de Edison, que defendía la continua. En 1901, cuando la polémica aún seguía vigente, ambos viajan a Búfalo.





A la Exposición Panamericana también se habían trasladado unos operarios de la empresa de Edison con el objeto de obtener algunas imágenes en movimiento del evento y allí consiguieron grabar algunas tan espectaculares como esta toma nocturna de la feria: https://loc.gov/item/00694346




Si os habéis quedado con ganas de saber cómo era el resto de aquella exposición, aquí dejamos un enlace a otro vídeo, por si queréis daros un paseo en barca por un recinto ferial de hace más de 120 años: https://loc.gov/item/00694338


Gracias a estos operarios de la empresa de Edison, Nancy toma contacto con las cámaras de cine cuando deciden filmar allí las que serían las tres primeras películas en las que aparecerán unos inuit: “Esquimaux Village,”, “Esquimaux Game of Snap-the-Whip” y “Esquimaux Leap-Frog”.



En la primera, "Esquimaux Village", se ve cómo un grupo de inuit arrastra a través de un falso túnel de hielo un trineo tirado por perros. Dura 51 segundos y es la más dinámica de las tres grabaciones que, afortunadamente, todavía se conservan. https://loc.gov/item/00694348/



En la segunda, "Esquimaux Game of Snap-the-Whip", se muestra esa habilidad que los inuit venían desarrollando desde la Feria Mundial de Chicago de 1893, que consistía en voltear las monedas valiéndose de sus látigos y luego recogerlas de la misma forma. https://loc.gov/item/00694349/




En la tercera, "Esquimaux Leap-Frog", aparecen varios inuit jugando al juego del salto de la rana mientras otro marca el compás de los saltos. Estas grabaciones constituyen un documento impagable, ya que son las primeras de este tipo que existen. https://loc.gov/item/00694350/

Esa pudo ser la primera vez en la que Nancy Columbia fue filmada, es difícil precisarlo dada la calidad de las imágenes. De lo que no cabe duda es que aquella fue la primera vez que tuvo contacto con una entonces incipiente industria cinematográfica. Pero no sería la última...



En 1902 viajan a Charleston para asistir a una exposición organizada por un promotor estadounidense llamado John Smith (sí, como el de Pocahontas), con el que Esther se casará y tendrá 4 hijos. A la derecha podemos verle años después, en una de las pocas fotos en las que aparece.



En 1904 viajan a la Exposición Universal de San Luis. En esas fotos empiezan a aparecer más a menudo Zad y Aputik. John Smith, el marido de Esther, en cambio, nunca aparecía, por lo que hubo ocasiones en las que Aputik hizo de padre de Columbia ante las cámaras y Zad de hermano.


En muchas fotos de la feria, Esther lleva a su hijo Norman (que había nacido unos meses atrás) en su "amautik", la mochila que utilizaban los inuit para transportar a sus bebés. Norman nunca alcanzaría la fama de su hermana, pero también sería protagonista de un anuncio.



El niño, que según este anuncio habría sido alimentado con "Eskay´s Food" durante aquella feria de San Luis de 1904, aparecía en él con el nombre de Enutseak, lo que resulta muy curioso, ya que (al menos oficialmente) aquel niño se habría llamado Norman Smith.



Y es allí donde las hermanas Gerhard (quienes fotografiarán también al jefe apache Gerónimo