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LA PRIMERA MÁQUINA DEL TIEMPO LA INVENTÓ UN MADRILEÑO (HILO)



Enrique Gaspar y Rimbau nació en Madrid, en la antigua calle del Sordo, concretamente, que estaba detrás del Congreso de los Diputados, en el lugar que hoy se ubica la calle de Zorrilla. Fue un escritor de renombre, pero si por algo ha sido reivindicado últimamente es por haber sido el autor que escribió por primera vez sobre una máquina del tiempo, adelantándose ocho años a la popular obra de H.G. Wells. La novela, que al principio iba a ser una zarzuela, se llamó El anacronópete, pues ese era el nombre que el inventor le da a su artefacto en el texto. La acción se desarrolla en varias épocas y lugares porque los anacronóbatas no sólo viajan en el tiempo, sino también en el espacio pero el comienzo discurre en Madrid, donde mientras visitaban un pequeño museo, el inventor y su ayudante se quedan estupefactos con una momia china de la esposa de un emperador que había pretendido encontrar el secreto de la inmortalidad. Una serie de acontecimientos harán que el protagonista pergeñe la extraña máquina. Para que el paso del tiempo no afecte a los crononautas, el sabio también crea un brebaje llamado fluido García. En el primer viaje les acompañará un grupo de prostitutas que el Gobierno francés quiere rejuvenecer para alejarlas de la mala vida y juntos viajarán a la batalla de Tetuán. Así de delirante es el argumento de esta obra que, no lo olvidemos, es una comedia, aunque en este caso sea una comedia de ciencia-ficción.


Aquí os traemos un breve recorrido por el Madrid del Anacronópete. El protagonista de la novela, don Sindulfo García, vive en Zaragoza, pero viaja a Madrid con la intención de adquirir unos objetos de un arqueólogo que había fallecido. Se hospedan en las "Peninsulares".



El hotel de la Compañía de Diligencias Peninsulares estuvo situado en el palacio del marqués de Torrecilla, en la c/ Alcalá. El palacio sufrió graves bombardeos durante la Guerra Civil y lo que quedó se integró en el Ministerio de Hacienda (edificio que tiene fama de encantado).